
Ya ha pasado casi un mes de mi viaje a las Bahamas, y aun es dificil aceptar la cotidianidad. La experiencia en Long Island, junto con varios conflictos laborales que encontre a mi regreso, me han puesto a pensar en mi estilo de vida a largo plazo. Definitivamente tengo que vivir al lado del mar, es una necesidad. No es solo por entrenar, sino que la vida al lado del mar imprime otro ritmo y tiene unas caracteristicas especiales que de alguna manera alegran mas la vida. Debido a una fuerte gripa que tuve en dias pasados, mi entrenamiento en agua no ha comenzado. Pero he seguido con parte del entrenamiento en seco para no perder la forma. Mi proxima meta seran los -60 metros sin aletas. No se si a uno o dos años, el entrenamiento lo dira, pero ahora no lo veo imposible. Las partes claves a mejorar es la tecnica, y especialmente como la aplico en la profundidad. En la piscina puedo controlar muchisimo la velocidad de cada ciclo de brazadas, y pienso que es por lo cercano de la superficie. Pero, en profundidad, siento algo de ansiedad por llegar a la superficie y me acelero mucho, dañando la calidad de la brazada y patada, y ademas desperdiciando la oportunidad de deslizarme. El barotrauma de pulmon puede ser otra limitante, pero creo que ya he logrado un avanze importante en como evitarlo. Lo ultimo es la equilibrada de presion en los oidos. Creo que estoy lejos de tener una tecnica adecuada y por ahora intentare mejorar esto en

la La Laguna de Tota. La foto la tomo mi amigo Simon Bennett, el dia que logre mi primer record nacional. Creo que la foto lo dice todo. Y quiero volver a vivir esos momentos. La segunda foto tambien es de el, y si se fijan se daran cuenta que Cristina esta llorando. Para mi esposa ese dia tan bien fue emocionante (Estar casada con un Campeon, ;)). En realidad lloro por la emocion de que al fin yo habia empezado a lograr mis metas. Mi familia ha sido un soporte importantisimo en todos los aspectos de mi vida. Un beso inmenso a mis dos nenas.
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