30 Sep 2008

"Release the hand-break"

A pesar de que mi viaje a San Andres, termino siendo diferente a lo que esperaba, fue bastante positivo en mi enfoque hacia la profundidad. Mi plan era realizar entrenamientos dirigidos y terminar con una inmersion en CNF entre 43-45 metros. Pero, el destino (siempre el destino) queria otra cosa para mi. Mi hermano estaba con una amigdalitis severa y ni siquiera podia hablar, ¿bucear?...ni pensarlo. El viernes temprano, nos fuimos a la playa principalmente para probar mis fluid-googles, pero fue un tormento. Primero, porque estan diseñadas para buceo de linea y por eso la vision es buena con objetos cercanos, pero no se ve nada de lejos, asi que veia mas un topo ciego que yo, y en Elsie Bar eso no es muy tranquilizador. Segundo, el agua de mar constantemente en los ojos hace ver al diablo en calzoncillos. Me quedo claro, que la adaptacion sera muy lenta y solo se reservan para la inmersion maxima. El sabado decidi ir a un buceo recreativo en el cantil de Nirvana. Como estaba solo mis inmersiones serian conservadoras (si, como no). Empece gradualmente con inmersiones a -10, -15, -18, en zonas muy conocidas por mi. No miraba el profundimetro ni el tiempo, sino al salir. Decidi no guiarme por numeros sino por lo que mi cuerpo me decia. Llegue al cantil y comenze a descender por el borde -25, -30, -32
Me sentia muy relajado, cosa que nunca senti estando solo en el cantil. Segui descendiendo por el borde de arena un poco mas, me recoste en el fondo y mire hacia la superficie. "¿Cuanto me separa?". "¡Y que importa!". Me relaje y mire el cantil de -40 metros, se veia tan cercano. Salgo y miro el computador: -35 metros y 2 minutos de inmersion. Se me hizo tan facil que hasta pense en irme a los -40 metros. Pero no, solo no me parecio una buena idea. Al dia siguiente volvi con Jonathan Garcia y mi Sobrino Juancho. Comence los descensos graduales y en el sitio profundo del cantil baje a -38 y -39 metros con una tranquilidad que hacia tiempo no sentia. No subi con ansias de llegar, no dude nunca de que podia subir tranquilo. De hecho la velocidad de descenso y ascenso estuvieron muy por debajo de mis marcas usuales, creo que esto se debe a que mi mente no estaba pensando en un desempeño sino en asimilar momento a momento la inmersion. No se si fue casualidad o el destino pero apenas llegue a Bogota lei este articulo de Sebastian Naslund, y comprendi que algo similar me paso. Solte el freno de mano. Esto me recordo tambien una conversacion con William Trubridge en las Bahamas, el decia que una inmersion profunda es tacitamente un encuentro potencial con la muerte. Estar a -90 metros, solo con la fuerza de tus brazos y piernas para regresar es un estado potencialmente mortal. Y si uno lo ve asi, nunca va a lograr dominar la profundidad. No es necesariamente un deseo de morir, es suprimir el miedo a morir. ¿Y como se logra suprimir un instinto tan primitivo?. Yo diria, ahora, que son varias cosas: Entender, muy personalmente, el porque quieres bajar mas profundo, tener confianza en las capacidades como apneista y no dudar de lo que se es capaz y lo que yo llamo "El Nirvana", y es el sentirse parte de la profundidad, no como un visitante, sino una parte mas de ella. No creo que yo sea el apneista colombiano con mas dominio de la profundidad, pero lo que he venido experimentando en las ultimas inmersiones me impulso a escribir estas letras, es simplemente lo que siento al bajar.

12 Sep 2008

De nuevo en Tota

El buen hijo vuelve a casa. Despues de muchos intentos de encontrar donde practicar descensos de profundidad, decidi volver a Tota. A pesar de lo cercano del Sisga, su profundidad es limitada (17 metros) y la visibilidad es una porqueria. Y gran parte del exito en el descenso en disfrutarlo, cosa que es dificil en visibilidad cero. En Tota la visibilidad es aceptable, aunque el agua es un poco mas fria. En esta ocasion decidi quedarme en el Hotel Pozo Azul, porque esta a 30 metros del sitio donde encontramos minimo -45 metros de profundidad. Y asi disminuyo los costos de usar lancha. Como fui solo, no tenia en la mente hacer maximas y mi linea solo tiene 18 metros, asi que la idea era adaptarme, nuevamente, al frio, probar las fluid googles y practicar un poco la tecnica de descenso sin aletas. El sabado en la mañana, cogi mi linea y mi boya, y me fui a buscar la profundidad. Encontre facilmente los -20 metros y ahi empece. A pesar de que me han dicho que no hay problema en usar los fluid googles en frio, a mi si me parece extremadamente incomodo. Me sentia con dos cubos de hielo pegados a la cuenca de los ojos, y sali con dolor de cabeza de la inmersion. El domingo solo use la careta y no me puse aletas. Hice unos 20 descensos a -18 metros, sin usar lastre, y esa configuracion me gusto. Descendia con 5 brazadas hasta los -12 metros y de ahi me dejaba caer. Siempre estuve sobrado de aire, lo que prueba que el entrenamiento aerobico si ayuda (Entrene 6 semanas para correr los 10K de Nike).

Entre varias personas el viaje seria muchisimo mas barato, y si queremos hacer entrenamiento serio a largo plazo, toca construir una plataforma, con sistema de contrapeso para aprovechar lo facil del acceso.

El Hotel supero mis expectativas y sin duda volvere gustoso.