11 Apr 2009

Un triunfo de la mente

10 de abril:
No puedo estar sino feliz. Bajar -47 metros, solo lo habia logrado con aletas y en inmersion libre, y ahora lo iguale sin aletas.  Coloque este titulo, porque creo que es mas la mente la que nos llena de miedos y supersticiones, y el cuerpo puede hacer muchas mas cosas de las que creemos.  Le dije a Cristina ayer: "Si logro salir bien de los -47 metros, inscribo -50 m, para el ultimo dia".  Y creo que lo hice para exorcisar el numero.  Ya no me preocupaba de lo que tenia que hacer hoy, sino de lo que debia hacer mañana.  Al llegar al Blue Hole, me di cuenta que habia aumentado la brisa, el mar estaba ligeramente agitado, habia una pequeña corriente en la superficie y al empezar los calentamientos note que la visibilidad era de unos 10 metros.  Empeoraron las condiciones -pense.  Pero no deje que eso me preocupara.  Como estaba haciendo frio y me demore en entrar al agua, corte las apneas en superficie. Al terminar el calentamiento, me senti otra vez fuerte, miraba la superficie del mar, las rocas, el cielo, y me senti parte de esa escena, pertenecia a ese sitio.  Faltando 3 minutos me coloque en el agua, me puse el noseclip y las gafas y espere.  Oia a lo lejos el conteo oficial, y no se me aceleraba el corazon, deseaba con ansias este encuentro con la profundidad.  Llego el tiempo oficial y sali sin problemas.  Al llegar a la fase de caida libre, intente liberar mi mente.  Creo que el secreto de la apnea profunda es esta fase.  La salida es pura tecnica, y el regreso es puro fisico y concentracion.  Pero la caida libre es algo que se debe dominar.  En esta fase dependemos solo de la mente y los oidos.  Los que dominan esta fase caen en una especie de trance o extasis, sienten que se separan del cuerpo, y olvidan todo, para dejarse caer eternamente.  Yo todavia no llego a ese estado, pero me concentre en equilibrar, solo eso, equilibrar los oidos.  Con eso olvide el tiempo y la profundidad.  

Tambien decidi quitarme el reloj del brazo, y lo coloque dentro del gorro, de esa manera oigo claramente la alarma.  No puedo ver en el perfil las brazadas, pero en este punto ya eso es secundario y creo que me las se de memoria.  Asi que concentre mi mente en equilibrar, hasta que la alarma de profundidad me libero de esa tarea, mire hacia abajo y ya esta en el plato.  Cogi el testigo y empece a subir, 4 ciclos, otros 4 mas, aparece Simon, ya estoy en -20 metros-pense. Otros 4 mas y me dejo arrastrar hacia la superficie.  Ese momento fue casi de euforia, me faltaban como 5 metros, y tenia mi mano en la linea como guia, pero me sentia tan bien y tan fresco, que me repetia una y otra vez "lo hiciste, lo hiciste". Termine el protocolo, recibi la tarjeta blanca y celebre como nunca.  En la playa, Cristina bailaba de alegria. Y aun conservo la sonrisa de ese momento.  Como se lo prometi a mi esposa anuncie -50 metros para mañana.  No fue un numero escogido, pero casualmente ese numero se volvio una especie de fetiche.  Siempre quise llegar a los -50 metros, pero nunca pense en que lo fuera a hacer por primera vez, sin aletas.  Digo que no fue escogido por supersticion, sino para probarme a mi mismo, si logro hacerlo, que la mente es la que maneja al cuerpo.  En esta modalidad, y en mi caso particular, la dificultad la añade el ascenso, y si con cada brazada avanzo 3 metros, no hay sentido en solo aumentar 2 metros.  Esto lo hacia mas para darme tranquilidad mental.  
Hoy decidi que no voy a ser esclavo de mis miedos y por eso aumente 3 metros, que casualmente son los miticos -50 metros.  Asi que espero, que al igual que le sucedio a Enzo Maiorca, supere esta barrera impuesta por mi mente y pueda continuar mi viaje hacia la profundidad.

0 comments: